Antonio Oliver - Cronología


La vida en Madrid. Enseñanza y Literatura 1945-1968

1945-1946

Por fin, el matrimonio pudo reunirse en diciembre de 1945, residiendo en la Pensión Valls de la madrileña Calle Goya, junto con la madre de Carmen, hasta que en 1949 pasaron a vivir en el que fue el domicilio familiar de la Calle Ferraz.


En abril de 1946 se le concedió el indulto con libertad definitiva.

1947

En 1947, obtuvo el título de Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Murcia y en el mismo año vio la luz su Libro de loas, número 2 de la madrileña Colección Mensajes; contó con un prólogo de Ángel Valbuena Prat, e iba ilustrado con un retrato del autor, obra de José Planes, y viñetas de los pintores Molina Sánchez, García Ochoa, Luis Garay y Andrés Conejo. La Diputación Provincial de Murcia le concedió el Premio Polo de Medina por este volumen.

1948

Desde el año 1948, ejerció como profesor en distintos Institutos de Enseñanza Media:  en el "Cervantes", en el "Cardenal Sandoval y Rojas" de Aranda de Duero y en el "Cardenal Cisneros". Simultaneó esta actividad pedagógica en la Universidad de Madrid; hasta 1954 trabajó como Ayudante de clases prácticas de Lengua Española y Literatura Hispanoamericana.

Desde 1949, fue profesor de Folklore en los Cursos de verano para extranjeros, organizados en Madrid por la Universidad y el Instituto de Cultura Hispánica. También desde 1951 y hasta 1956, impartió cursos en el Instituto de Adaptación Pastoral Latinoamericana de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana.

1949

Pero no descuidó sus tareas literarias; en aquellos años se ocupó de la Biblioteca de Autores Puertorriqueños y, junto a Pérez Calín, de las publicaciones de la Colección Palma: a su cuidado estuvieron obras de Dulce María Loynaz, Aníbal Díaz Montero, Luis Hernández Aquino, ...

En esta misma serie vieron la luz en 1951 sus Loas arquitectónicas, con ilustraciones de Juan Arturo Guerrero. A él se deben numerosos prólogos y ediciones críticas de libros hispanoamericanos y españoles, destacando entre ellos los de Rubén Darío, siendo incluso elegido por los herederos de éste para ser el gestor de sus derechos de autor.

1950-1953

Ya en 1950 había publicado en la Editorial de Conferencias y Ensayos de Bilbao su ensayo Antonio Machado: ensayo crítico sobre su tiempo y su poesía
 

Desarrolló asimismo una gran labor de crítico de Arte, como demuestra su obra Medio siglo de artistas murcianos: 1900-1950, publicada en 1952, y sus colaboraciones fijas en el diario La Verdad de Murcia.

1954-1956

En 1954, Oliver obtuvo el Grado de Doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid, con su tesis José Gálvez y el Modernismo. En este año, fue nombrado Profesor Adjunto provisional de Literatura Hispanoamericana en la Facultad de Filosofía y Letras, prorrogado hasta el curso 1961.


El matrimonio consiguió un gran logro cuando, en 1956, gestionó la cesión al Ministerio de Educación Nacional del archivo rubeniano, que estaba en poder de su última compañera, Francisca Sánchez del Pozo. Oliver fue el fundador y primer Director del Seminario-Archivo Rubén Darío, así como de la Revista que éste publicaba.

1957-1959

Por sus estudios de Literatura hispanoamericana, se le nombró Académico Correspondiente de la Academia Nacional de Artes y Letras de La Habana, en 1957. Le fue concedida también una beca de la Comisaría de Protección Escolar del Ministerio de Educación Nacional para estudiar la huella dariana en España.


En 1958, fue becado igualmente por la Fundación March para escribir una biografía sobre el poeta nicaragüense y, en 1960, recibió el Premio Aedos para biografía castellana por el libro Este otro Rubén Darío que, con prólogo de Francisco Maldonado de Guevara, se publicó en la barcelonesa editorial Aedos.

1960-1962

A finales de los años cincuenta y primeros de los sesenta, se ocupó junto con su primo Miguel Valdivieso de la dirección literaria de Ediciones Areyto. En 1961, por concurso oposición fue nombrado Profesor Adjunto de la plaza de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Madrid. Viajó a París invitado para dictar conferencias sobre Rubén Darío; se le asignó también la organización de las Semanas Darianas y la dirección de la Revista del Seminario-Archivo.

En aquel mismo año, la República de Nicaragua le otorgó la condecoración de la Orden de Rubén Darío en el grado de Gran Oficial, y además, junto con Carmen Conde, obtuvo el Premio Doncel de Teatro Juvenil, por su obra conjunta A la estrella por la cometa.

1963

En 1963, realizaron un largo viaje por Centroamérica, invitado Oliver por Nicaragua para pronunciar conferencias con motivo de los días grandes anuales de Rubén Darío. En aquellos países alcanzó importantes distinciones por su obra dariana: recibió la investidura del título de Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional de Nicaragua y la Condecoración "Miguel de Larreynaga" por la Alcaldía de León (Nicaragua).
 

Realizó interesantes y concienzudos estudios literarios, sobre todo de la Literatura española del Siglo de Oro; en 1963 se publicaron sus estudios Don Luis de Góngora y Argote y Vida y obra de Lope de Vega; en 1965, su Garcilaso de la Vega. Pero también de Literatura hispanoamericana: en este mismo año, se imprimió en Madrid su obra Síntesis de Literatura Hispanoamericana y Filipina Contemporánea.

1964-1966

En 1964 fue distinguido con el nombramiento de Académico Correspondiente de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, y nombrado Secretario del Patronato del Archivo de Rubén Darío.


En enero de 1966 volvió a sufrir una endocarditis reumática; mientras, preparaba las oposiciones para la vacante que tras su jubilación había dejado en la Universidad el profesor Luis Morales Oliver.


Por cuestiones de salud, tuvo que renunciar a numerosas actividades organizadas en Mayagüez (Puerto Rico), Nicaragua y Haití, donde se le invitó para celebrar el primer centenario del nacimiento de Rubén Darío.

1967

Durante el curso 1967/68 recibió el nombramiento, con carácter provisional, como Profesor de la Escuela Oficial de Radiodifusión y Televisión.


En 1967, fue nombrado Director de la Cátedra Especial Rubén Darío de la Universidad de Madrid y obtuvo también una beca "Juan March" de Literatura para escribir un conjunto de ensayos hispanoamericanos, que se editarían en 1969 bajo el título La Natividad en los Premios Nobel de Hispanoamérica y otros ensayos.

1968-1971

Pero, entregado a esta tarea y a las ediciones de Rubén Darío y Juan Ramón Jiménez, que tampoco vería ya, falleció en su domicilio de Madrid el 28 de julio de 1968.

Cumpliendo con su deseo, expresado en testamento, Carmen Conde promocionó la edición de sus Obras completas, que vieron la luz en 1971.